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 La interpretación y las funciones del lenguaje

Por Diana Criales

La comunicación es un tema complejo. En ocasiones, las malas interpretaciones pueden llevar a desacuerdos difíciles de resolver, más si se trata de la comunicación escrita. Como se trabajó en el módulo 1, una simple coma puede cambiar por completo la idea central del texto.

La comprensión lectora se vuelve entonces una necesidad y, a pesar de la masificación de la comunicación escrita, los índices de lectura son bajos. Internet hace indispensable el saber leer, tema que va más allá de aprender a usar ciertos símbolos y signos. La meta es comprender el fondo, la forma y la intención de lo leído.

La lectura, a diferencia de la oratoria, no viene codificada en el código genético: debe ser enseñada y aprendida en contextos formales. El objetivo de este módulo es explicar los diferentes tipos de interpretación textual y sus implicaciones.

En el módulo 1 se trabajó el primer tipo de interpretación, la formal o sintáctica, esto es, las relaciones estructurales que existen entre las palabras. Esta interpretación va de la mano de la significación (semántica) misma del texto:

“Metrovivienda anunció que en junio construirá cien mil casas en Paloquemao” y “En junio, Metrovivienda anunció que construirá cien mil casas en Paloquemao” son dos oraciones con relaciones estructurales (sintaxis) diferentes y, a su vez, con significados distintos (semántica). Por lo tanto, un cambio de forma puede llevar a un cambio de fondo.

Ahora bien, el texto siempre está en un contexto. En la lectura es fundamental no pasar por alto la intención (pragmática) que puede tener el emisor del mensaje. El buen redactor siempre tiene claro para qué escribe, cuál es su intención con el receptor (lector): quizás vender un producto, informar las novedades del área, convencer de la importancia de una investigación, en fin. La meta del lector no es solo entender forma y fondo, sino descubrir esta intención, pues así su comprensión del texto será más profunda.

Las tres interpretaciones

Intención (pragmática)

 En la mañana llega a su lugar de trabajo, se sienta, prende el computador, abre la bandeja de entrada de su correo y lee:

Hola:

Recuerda que tienes la reunión a las 7!!!!

 Nos vemos.

Entonces, puede hacer varias preguntas a lo leído, preguntas de fondo y forma: ¿a las 7 de la mañana o de la noche?, ¿reunión con quién?, ¿por qué puso tantos signos de admiración al cierre y ninguno al inicio? Lo único claro en el mensaje termina siendo la intención: le están dando una orden.

La pragmática es el estudio de la relación entre el texto, el emisor y su contexto. Implica el análisis de diferentes variables relevantes para la comprensión de una oración-proposición o para explicar la elección de determinadas formas en función de los factores contextuales. En el correo precedente, cambiar “hola” por “respetado señor Juan” hubiese hecho que su predisposición lectora sea diferente.

Entre las variables contextuales relevantes están:

  • La situación: el lugar y el tiempo donde ocurre el discurso.
  • El contexto sociocultural.
  • Las personas y el tipo de relación.
  • La información presuntamente compartida, concreta.
  • El emisor.
  • El destinatario.
  • Idea por transmitir y el tono de mensaje.

Por tanto, la comprensión del lenguaje implica más que solo entender las relaciones estructurales (módulo 1) de lo leído. Si alguien pregunta “¿cómo estás?” al saludar, no está pidiendo un reporte detallado del estado de salud, es decir, la pregunta no es propiamente una orden; es un pase de cortesía, un protocolo social.

No se deben, entonces, ignorar las diferentes aristas que puede tener la comunicación. El emisor, al comunicar ideas, no solo tiene la intención manifiesta de informar; hay incontables usos diferentes de lo que llamamos símbolos, palabras u oraciones: felicitar, rezar, argumentar, persuadir, entre otros.

La intención se refleja en el texto, en su organización y estilo. Simplificando el asunto, un redactor puede tener tres intenciones: informar, expresar o dar una orden (dirigir), o todas a la vez (COPI, 2007, p. 93). Cuando informa, espera del lector que analice la verdad o falsedad de sus oraciones; cuando expresa, espera empatía, amor, odio…; cuando dirige, espera que el lector obedezca.

Textos informativos:

 Son múltiples los formatos que prometen información; por ejemplo, la noticia. Si se lee la primera página del medio de comunicación local, se espera información acerca de lo sucedido en el día a día. Ideas que pueden ser valoradas como verdaderas o falsas. Un informe, la respuesta a un derecho de petición, un ensayo, una monografía, entre otros, son formatos que se asocian con lo informativo.

Por supuesto, un texto sigue siendo informativo a pesar de la falsedad de sus proposiciones. Parte del compromiso lector está en verificar lo leído (en el módulo 3 se trabajará este tema con detalle). Se han ganado elecciones presidenciales, gracias al manejo de la información falsa: http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-37669354.

Un buen curador de información, entonces, detecta cuando una noticia es falsa a través de ciertos métodos de investigación; por ahora, 1) lea antes de compartir la información y 2) tenga cuidado con inicios como “comprobado científicamente” o “según los últimos estudios de un grupo…”. Una investigación debe pasar por el rigor del método: https://www.youtube.com/watch?v=0Rnq1NpHdmw

Textos expresivos:

 “Soneto XXIII” de Garcilaso de la Vega

 En tanto que de rosa y azucena
se muestra el color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende el corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,

por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza su costumbre.

¿Deberíamos pasar este soneto por el rigor del lenguaje informativo?, ¿entendió el argumento central del texto? La respuesta más probable es “no”. ¿Acaso importa si tiene información falsa? La respuesta una vez más es “no”. Cuando un emisor usa el lenguaje expresivo (emotivo) los criterios de corrección cambian; no se espera la verificación del valor de verdad de lo dicho, disfrutar del soneto va más allá. El propósito de un poema no necesariamente es enseñar historia, puede ser simplemente expresar una cierta emoción o evocar sentimientos en el lector.

Si su pareja le dice “te amo” y usted le responde “eso es verdadero”, quizás tendrá un problema de comunicación; no se ha entendido la intención del emisor. El lenguaje expresivo se entiende en la pragmática como la intención de transmitir o evocar una emoción, o quizá las dos.

Lenguaje directivo:

“¡Cállate!” es una orden descarnada. Con ella se busca mover una acción. “Por favor, haz silencio” es una petición con la misma intención directiva, pero con un tono diferente. Por supuesto, la sutileza de la segunda puede cambiar la respuesta del receptor. Una vez más, depende del contexto el cómo se tome la una o la otra. En su forma crudamente imperativa, el discurso directivo no es verdadero ni falso. Por ejemplo, una señal de tránsito:

Ante ella, podemos obedecer o no, pero no tiene sentido decir que la señal es verdadera o falsa.

Lenguaje mixto:

Imagínese que debe enviar un correo de carácter directivo a su jefe:

Hola:

 Llegue a las 7 a. m. a la reunión.

 Cordialmente,

Es probable que el jefe (según sus características) se moleste por la orden descarnada. Es decir, el mensaje, aunque claro, no es asertivo. Ahora lea el siguiente mensaje:

Cordial saludo, jefe:

 La semana pasada acordamos con el área de Gestión una reunión hoy a las 7 a. m. Le recuerdo que su asistencia es indispensable.

 Agradezco su atención.

El uso mixto del lenguaje requiere de mayor cuidado por parte del emisor e implica un conocimiento claro del receptor. Usted puede dar una orden descarnada y simplemente esperar que sea obedecida, si bien las ordenes torpes producen habitualmente conflicto. Por esto, las órdenes en ocasiones deben ser indirectas para producir el resultado deseado.

Generalmente, el uso del lenguaje es mixto. En el caso del correo, se hace necesario el lenguaje informativo con el propósito de dar una orden; los textos argumentativos o persuasivos suelen implicar una mezcla entre el lenguaje directivo e informativo; un poema puede tener moraleja (directiva); un sermón, puramente directivo, puede tener información; un político en plaza pública puede expresar emociones con la intención de dar una simple orden: “voten por mí”; un periodista de opinión se puede entusiasmar y expresar emociones en su columna informativa, en fin.

El ser humano se motiva por deseos y creencias. Los deseos son un tipo especial de actitudes y las creencias están movidas por la información recibida. Para un publicista esto está claro; sabe que mueve acciones (comprar un producto), evocando las actitudes apropiadas y dando la información que afecta las creencias: https://www.youtube.com/watch?v=k8tP9mv31_E&t=13s

Forma (sintaxis)

 En el módulo 1 se trató sobre la sintaxis española, las reglas que permiten distinguir una oración correcta de una incorrecta. Por ejemplo en:

La mayoría de los participantes del curso aprenderán sobre el español.

El error sintáctico (de forma) surge de la relación entre el artículo singular y el verbo en plural. Lo correcto es:

La mayoría de los participantes del curso aprenderá sobre el español.

Este error viola las reglas de la gramática española. Como se trabajará en el siguiente módulo, hay errores sintácticos vinculados con la argumentación, es decir, que rompen las reglas de lo correcto según la ciencia argumentativa, la lógica.

Entonces, la sintaxis española estudia las reglas y principios que gobiernan las combinaciones de las partes de la oración. Por tanto, estudia las formas en que se combinan las palabras, así como las relaciones existentes entre ellas.

La oración es un conjunto de palabras con las que se expresa un sentido gramatical completo (ver Módulo 1). Cuando se revisa la ortografía o la gramática, se hace un análisis sintáctico o de forma.

 En relación con lo visto en este módulo, podemos analizar los diferentes tipos de oración según su modalidad (modo del verbo). En español las oraciones reales (hechos tenidos por ciertos) suelen expresarse en modo indicativo, mientras que las irreales (deseos, posibilidades, exhortaciones, dudas) frecuentemente se expresan en modo subjuntivo. La clasificación de las oraciones según la modalidad es por tanto: 

 Una simple preposición puede cambiar el modo de la oración: “Alejandra debe de llegar a las 12 m. a la clase” es correcta sintácticamente e implica suposición, mientras que “Alejandra debe llegar a las 12 m. a la clase” es una obligación. Por tanto, la primera es dubitativa; la segunda, imperativa.

Contenido (semántica)

 Ahora bien, lea las siguientes oraciones:

Juana comprará el libro que tanto quiere

 El libro que tanto quiere será comprado por Juana

 Juana will buy the book she wants so much

Son tres estructuras diferentes que dicen lo mismo. En otras palabras, estas tres oraciones comparten su significado (semántica), pero difieren en la relación formal que tienen las palabras que las componen (sintaxis).

Esta es la diferencia fundamental entre oración y proposición: la oración es correlativa a la sintaxis; la proposición es el contenido significativo de las oraciones. Así pues, muchas oraciones pueden contener la misma proposición (idea), y varias proposiciones pueden estar contenidas en una oración, por ejemplo:

El presidente es bogotano

Si lee esta oración en un medio colombiano en 2017, puede decir que es verdadera; hay un referente claro para el sujeto gramatical, Juan Manuel Santos. Ahora, si la misma oración es dicha en Argentina, resultaría falsa en 2017, pues Mauricio Macri, el referente, no corresponde al predicado, “nacido en Bogotá”. De hecho, esa misma oración dicha en Colombia, en 2005, hubiese resultado falsa. La palabra clave en la interpretación: contexto.

En conclusión, cuando se hace un análisis semántico el discurso se analizan contenidos, proposiciones. La semántica estudia el significado de las expresiones, estudia el sentido o interpretación de los signos lingüísticos (símbolos, palabras, expresiones o representaciones formales). Para cada expresión formal puede haber uno o varios referentes semánticos.

Hay diferentes tipos de semántica. Aquí particularmente interesa la lingüística, que trata de la relación entre las formas léxicas y los referentes correspondientes, es decir, el significado de las palabras en el lenguaje.

La relación entre sintaxis y semántica es estrecha; un cambio sintántico puede cambiar la interpretación semántica correspondiente.

  1. Juan Carlos, mi amigo, trabaja en la Universidad.
  2. Juan Carlos, mi amigo trabaja en la Universidad.
  3. Juan Carlos, ¿mi amigo trabaja en la Universidad?

Cuatro oraciones con diferencias formales (una es imperativa; otra, declarativa; otra, interrogativa) que, a su vez, tienen diferentes proposiciones.

En la comprensión lectora resulta fundamental comprender que intención (pragmática), contenido (semántica) y sintaxis van de la mano. Suponga que discute con su pareja y en un momento de ira usted le dice: “no me vuelvas a llamar”. Su intención es expresar un sentimiento, pero la oración es imperativa (manifiesta una orden). Su pareja analiza la oración, ¿cómo la debe interpretar?

Si la entiende literalmente, simplemente no vuelve a llamar. Ahora, si analiza el contexto, es probable que comprenda que la relación entre forma e intención fue fallida; es decir, que entienda que el significado emotivo es diferente del literal y que, por tanto, llame después de unos minutos.

Por tanto, es un error creer que todas las oraciones imperativas son órdenes; todas las exclamativas, expresiones de sentimientos, y todas las declarativas, informativas. Si fuese posible hacer estas reducciones simples sería más sencillo el análisis textual. Quienes identifican forma y función no son lectores sensibles. Aquella equivocación puede llevar a “perderse el punto” de la lectura.

El lenguaje es mucho más rico y complejo. Forma e intención no siempre van de la mano. Considérese, por ejemplo, la siguiente oración:

Todos los hombres son iguales

Se trata de una oración declarativa, pero ¿es informativa, directiva o expresiva? Depende el contexto (pragmática). Si la dice una amiga furiosa, es claramente expresiva; si la dice un científico en reporte investigativo, es informativa.

“Me gustaría un poco de agua” no es meramente informativa, contiene una orden. Muchos poemas y plegarias están hechos de forma declarativa, a pesar de que su intención no es informativa. Las preguntas retóricas son otro ejemplo:

¿Acaso crees que la Segunda Guerra Mundial no terminó en 1945?

En este caso hay una oración interrogativa que en principio puede ser interpretada como una orden: responda. Sin embargo, no es una orden; está informando de un suceso histórico.

Significado emotivo y literal

Como se puede ver, en el análisis textual puede haber dos significados: el literal (denotación) y el emotivo (connotación). El primero es objetivo, es decir, se comporta de acuerdo con la correspondencia directa a los hechos. El lenguaje literal (denotativo) se emplea para decir las cosas tal cual son o como se presentan, con claridad y con la intención de que los oyentes entiendan lo que se les dice. Es el significado de diccionario. En cambio, el sentido emotivo (connotativo) de las palabras y expresiones es subjetivo y puede diferir del significado de diccionario.

 Analice la siguiente oración:

Sería capaz de comerme una vaca

Desde un punto de vista denotativo (literal) es falsa, pero puede cobrar sentido si se interpreta expresivamente (connotación); en este último caso significa “tengo mucha hambre”. Lo mismo sucede con “hace mil años que no te veo”.

Otro caso es “eres muy inteligente”. Puede ser un halago, pero, si dado el contexto el interlocutor claramente no ha dado muestras de su inteligencia, sería una burla o un reproche, caso en el cual tiene sentido irónico.

Bibliografía y cibergrafía específica:

  1. COPI, I. (2007). Introducción a la lógica. Limusa: México D. F.
  2. SEARLE, J. (2007). Actos de habla. Cátedra: Madrid
  3. https://www.youtube.com/watch?v=k8tP9mv31_E&t=13s
  4. https://www.youtube.com/watch?v=0Rnq1NpHdmw
  5. http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-37669354.

8 comentarios sobre “Blog

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  1. Buen día:

    Con relación al texto leído, de acuerdo a como le coloque el tono de voz a las oraciones está dando órdenes, declarando o informando una idea. Para lo cual se debe tener cuidado en lo que se expresa.

  2. Con base en el texto leído las oraciones puedes cambiar de sentido por el orden de las palabras y los signos de puntuación, se puede interpretar como una información o una orden.

  3. Permite entender la capacidad y fuerza que tiene el idioma, mediante el uso adecuado en la ubicación de una palabra, así como los cambios que puede hacer el uso de una coma o un signo, incluyendo a quien va dirigido el mensaje.

  4. Es interesante entender como el lenguaje tiene tantas facetas, pero a su vez me parecen que son conceptos que se entrelazan tanto que uno puede confundirse fácilmente al momento de definir cada uno de ellos.

  5. Camila: verdaderamente interesante y retador. A estudiar y practicar para disfrutar más la temática.Gracias.

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