El proceso de la redacción de cualquier texto implica, al menos, tres fases: planeación, escritura y corrección. El error frecuente, que viene desde la educación primaria, es creer que el texto está terminado cuando ponemos el punto final en la fase de la escritura.

El corrector de estilo profesional interviene en el último momento de la redacción para pulir los textos y hacer lo que conocemos como una corrección ortotipográfica: poner o quitar los signos, evitar errores frecuentes, organizar las oraciones en su forma lógica, entre otros.